
La Nefrolitotomía percutánea en zona metropolitana de Guadalajara es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo utilizado para extraer piedras grandes o múltiples localizadas en el riñón, especialmente cuando no pueden eliminarse con litotricia extracorpórea o ureteroscopia. Mediante una pequeña incisión en la espalda, el urólogo accede directamente al riñón para fragmentar y retirar los cálculos.
La Nefrolitotomía percutánea en zona metropolitana de Guadalajara está indicada en pacientes con cálculos renales mayores de 2 cm, piedras coraliformes, múltiples cálculos complejos, infecciones urinarias asociadas a cálculos, fracaso de tratamientos previos o cuando las piedras generan dolor intenso, obstrucción o daño renal potencial.
Durante la Nefrolitotomía percutánea en zona metropolitana de Guadalajara , el paciente se somete a anestesia general. A través de una pequeña incisión en la región lumbar, se crea un canal hacia el riñón guiado por rayos X o ultrasonido. Por este acceso se introduce un nefroscopio y equipos especiales que fragmentan las piedras con ultrasonido, láser u otras fuentes de energía, extrayendo los fragmentos de forma controlada.
Las ventajas de la Nefrolitotomía percutánea en zona metropolitana de Guadalajara incluyen la posibilidad de retirar grandes volúmenes de cálculos en un solo procedimiento, menor número de intervenciones, incisión pequeña comparada con cirugía abierta, buena tasa de éxito para piedras complejas y recuperación relativamente más rápida bajo supervisión de especialistas.
Tras la Nefrolitotomía percutánea en zona metropolitana de Guadalajara , el paciente suele permanecer hospitalizado algunos días para vigilancia, control del dolor y evaluación del drenaje. Es posible la colocación temporal de sonda o nefrostomía. Se recomienda hidratación adecuada, evitar esfuerzos intensos durante las primeras semanas y acudir a revisiones para confirmar la completa eliminación de los cálculos.
La Nefrolitotomía percutánea en zona metropolitana de Guadalajara debe realizarse en centros con experiencia en cirugía endourológica y equipo especializado. Contar con urólogos entrenados en este tipo de procedimientos reduce riesgos como sangrado, lesión renal o infecciones, y asegura una mejor planificación para prevenir recurrencias de cálculos en el futuro.